Rubial: “De la Casa Blanca a La Romareda”

Rubial: “De la Casa Blanca a La Romareda”

En enero de 1966 una noticia sacudía a la villa de Luarca: “Laureano Rubial Fernández, Nito, fichaba por el Real Madrid C.F.”. Su padre, Laureano, regentaba una carbonería en la Avenida de Galicia y también atendía el surtidor de gasolina.

Nito o Rubial, era un portento físicamente que había pertenecido al equipo de la OJE de atletismo con unos resultados que hablaban por sí solos de sus excelsas facultades: lanzaba la jabalina a 45 metros, el disco a 35 metros, y la bola de peso (7 kgs.) a 10 metros de distancia. Además saltaba 5,50 metros en longitud y 1,60 m. en altura. Todo ello globalmente le situaba en unas cifras de auténtico “Decathleta”, como se dice en el argot olímpico -el hombre perfecto-, capaz de combinar lanzamientos, saltos e incluso, velocidad.

Sin embargo Rubial ya había probado sus grandes cualidades físicas, adaptadas al balompié, empezando a jugar en el equipo de la OJE, en El Águila (equipo formado por el Cura D. José Ramón), y en el Barcia C.F., conjunto en el que jugó en la temporada 1964-65, a las órdenes de otro inolvidable entrenador luarqués, Julianín el de “La Tiendina”, Hermano Mayor de la Cofradía del Buen Jesús Nazareno, entre 1982 y 2005.

Al principio de la temporada 1965-66 Rubial fichaba por el Luarca C.F. que entrenaban Ricardo Vázquez-Prada Blanco y Toni II. Nito conseguía en esa única temporada en el Luarca C.F. la cifra de 8 goles en 21 partidos disputados con la camiseta rojilla, militando el equipo en la 3ª División Nacional.

Concretamente los días 27 y 28 de enero de 1966 Laureano Rubial se desplazaba a la capital de España, hasta la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid. Allí disputó dos partidos contra el Rayo Vallecano, uno con la primera plantilla y otro con el equipo juvenil. Atentos a las evoluciones de Nito estaban Eguiluz y Miguel Muñoz, que enseguida percibieron las cualidades físicas y técnicas de aquel futbolista luarqués.

En la campaña 66/67 Rubial se proclamaría Campeón de España de Aficionados en La Romareda al realizar una campaña espléndida con aquel equipo de categorías inferiores blancas. La temporada siguiente fue cedido al U.P. Langreo (2ª división) donde conseguía dos goles en 18 partidos, a las órdenes de Luis Cid Carriega.

Por aquel entonces el equipo asimilado (filial) del Real Madrid era el Plus Ultra, en el que Laureanito seguía demostrando toda su clase (verticalidad, impresionante juego por las bandas y efectividad goleadora).

Otro histórico de nuestro fútbol –también en la División de Plata- el Pontevedra C.F., fichaba dos temporadas a Rubial, que dejó muestras de su gran clase en Pasarón, consiguiendo ocho goles más.

Y fue precisamente Luis Cid, que le conocía de su etapa en el Langreo, el que le ficharía para el Real Zaragoza de la 1ª División. Allí en La Romareda con aquel equipo denominado de “Los Zaraguayos”, triunfó en lo más alto con un lustro en Primera y un año más en 2ª, consiguiendo el título de Campeones de la división menor.

Rubial dejó una huella imborrable en las gradas de La Romareda, donde aún recuerdan su facilidad para subir la banda, para compenetrarse y asociarse con sus compañeros del centro del campo y para dar los goles en bandeja a Lobo Diarte y compañía.

Jugó 179 partidos con la camiseta del Real Zaragoza, con el que consiguió marcar 15 goles, fue Subcampeón de Copa del Rey (ante el Atlético en el Calderón 1-0), Subcampeón de Liga de 1ª y Campeón de 2ª, además de disputar la Copa de la UEFA.

Jugó 286 partidos en la élite del fútbol español, marcando en total 26 goles, con 7 encuentros en la competición europea y dos golazos al Grasshopper suizo. En la temporada 1978/79 ficha por el Terrassa de 2ª división en el que solo jugó media temporada, aunque determinados problemas le hicieron dejar el equipo en enero de 1978.

Terminó su vida futbolística (dos temporadas) en el Sabiñánigo, y como declaró en una entrevista “fue allí donde mejor me lo pasé en toda mi carrera”.

Un currículum impresionante para un hombre que llegó a llamar la atención de uno de los mejores jugadores y seleccionadores de este país, Miguel Muñoz Mozún.

Rubial que fue un superclase y que lo demostró en un lustro inolvidable en La Romareda, comenzó despuntando en la playa de Luarca, en el San Sebastián y en La Veigona. Y, como los buenos, poco tiempo estuvo en el Luarca C.F., porque los que tienen condiciones, siempre terminan triunfando.

Todos estos artículos llevan aparejado mucho tiempo, muchos datos estadísticos y una buena dosis de investigación para ofrecer unos repasos minuciosos a nuestra historia balompédica. Nunca llegas a saber el valor que le pueden conceder los lectores de nuestra web al tiempo que, de forma altruista, le dedicamos algunas personas a intentar ocupar el tiempo de ocio, pero en esta ocasión va dedicado a uno de esos “seguidores” que siempre me felicitan por la calle, y que de alguna forma te animan a intentar que esta página siga creciendo, para que nunca se olvide el amor y el cariño por unos colores.

Como tampoco se puede olvidar a Nito, a Laureano, a Rubial… aquel magnífico jugador que consiguió un sueño para muchos (fichar por el Real Madrid), y dejar su sello y su calidad de crack en aquel Real Zaragoza que ganaba a los grandes del fútbol español, competía en Europa y hacía un fútbol espectacular. Un abrazo muy fuerte para nuestro Laureano Rubial Fernández, un caballero y un extraordinario deportista.

 

Por Cipri Fdez Fdez.

 

 

© Copyright Luarca CF 2020

Nuestra web utiliza cookies para mejorar la experiencia del usuario, así como cookies de servicios de vídeo, analítica de visitas, etc.

Ajustes de cookies

Debajo puede elegir que tipo de cookies permite en su navegación.

FuncionalesNuestra web utiliza cookies funcionales. Estas cookies permiten que la web funcione como debe.

AnalíticasNuestra web utiliza cookies que nos permiten analizar la procedencia de nuestros visitantes.

Social mediaEstas con las cookies necesarias para que funcione YouTube o Facebook en la web, entre otros.

AnunciosCookies que permiten mostrar publicidad en la web basada en las preferencias del visitante.

OtrasOtras cookies que no pertenecen a las categorías anteriores.