Carlos Dorado Casáis, doce años como Presidente del Luarca C.F.
Tiró del carro del club en unos años en los que el equipo necesitaba apoyo económico y alguien que fuese su imagen, para entrar de lleno en la década de los ochenta, en un intento de “profesionalizar” el equipo para hacerle llegar de nuevo a las categorías nacionales.
Y hay que decir que lo consiguió auspiciado y apoyado por uno de los más generosos sponsors que ha tenido el club “Talleres Higinio García” (desde 1983 hasta el año 2002), en la figura de su director, Siso.
Carlos Dorado Casáis nació en Luarca el 21 de marzo de 1947. Su padre José era natural de Muros de Nalón y su madre Angelita, había nacido en Buenos Aires.
Carlos heredaba el club del anterior Presidente (Juan Manuel Fuertes Fernández) y con una apuesta fundamental en Jesús Pérez Villamil Luiña para la dirección técnica del equipo, acertaba de pleno con el plan diseñado por el club. Con Luiña en el banquillo que fue el artífice de aquel ascenso conseguido a la 3ª división en el final de la campaña 86/87, el Luarca consiguió el suficiente oxígeno para llegar en forma al 75 Aniversario, e incluso me atrevo a decir que sin el apoyo de Carlos aquellos años, no habría podido subsistir y llegar hasta nuestros días.
La Veigona volvía a llenarse con una base sólida de jugadores del concejo y de la villa. Con patrocinadores y gente que luchaba desde la directiva por llevar al equipo a medirse con los mejores conjuntos del Principado de Asturias.
Para aquellos jóvenes que quieran conocer un poco más de nuestra historia, decirles que Carlos Dorado Casáis pertenecía a uno de los locales de hostelería más recordados en Luarca. El Bar Caracas en la Avenida de Galicia, que era un referente de finales de los setenta y principios de los ochenta. Las partidas interminables de cartas y de dominó que se jugaban especialmente los domingos por la tarde, mientras algunos niños consumíamos chocolate con churros, en aquellos años de bonanza económica. Muchos de los trofeos conquistados por el club y que hoy se encuentran en La Veigona, estuvieron muchos años en las estanterías de aquel local de hostelería.
Es justo recordar y sobre todo poner a cada uno, en el lugar que se merece. Y Carlos y su directiva, lucharon y pusieron mucho de su parte para que el Luarca C.F. de los años ochenta, no solo volviese a la Tercera División, sino que fuese el reflejo de un trabajo desde la base con aquel Club Marino Luarqués y aquel Luarca Promesas, del que salieron decenas y decenas de futbolistas. Viveros de lujo para un primer equipo que se nutría de personas y deportistas excepcionales de Luarca, Almuña, Fontoria, Barcia, Villar, Trevías, etc, etc.
Aunque los verdaderos protagonistas siempre son los jugadores, también hay que reconocer que tiene que haber preparadores y entrenadores, que sepan elegir y dirigir un grupo humano. Y, por supuesto, también gestores y presidentes que hayan puesto su granito de arena, tanto a nivel personal como económico.
Mi recuerdo para Carlos Dorado Casáis que se jugó mucho de su patrimonio por el club de sus amores, y que hoy tiene su lugar en la web del equipo luarqués, con esta fotografía que me ha cedido para la ocasión mi buen amigo y gran portero, el señor José Domingo Fernández Crespo “Chomi”.
Uno de los Presidentes del histórico Luarca C.F. que llevó su nombre con honor por los campos de fútbol, y que después de Luiña fue el más longevo en el sillón de máximo mandatario del equipo de La Veigona.
Por Cipri Fdez Fdez.
